Credo callado

Menos tu vientre, todo es oscuro…

                         Miguel Hernández.

 

Te podría romper a besos sin letargo

pero mis brazos que son tu resguardo

se niegan  a soltarte mientras te viajo

tu cuerpo es una isla y, yo un náufrago

 

Impasible te sueño, inasible te alcanzo

te bebo, te nombro; chocan los labios

encuentros sedientos, espasmos largos

el cielo en parto de lágrimas, llora rayos

 

Me aferro a tu credo que habla callado

Tú hermosamente inquieta; yo amargo

Fluye la vida en caricias tu delta-vaso

 

En el que bebo mis miedos, sin embargo

te creces callada y tu vientre es repaso

ocaso infinito, irrepetible, poblado y claro.

                        Rubén Ahumada Alvarado.

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Sempiterna esperanza

Un anhelo que no duerme

vuelve periódicamente

a jugar conmigo a la melancolía.

Como un deseo profundo e inminente

se instala cálido, me acicatea,

se arrebuja en mi mente, me empuja a diario

sobre la hoja desierta que convoca

con su sempiterna esperanza de parir claridades,

certezas de alba diáfana.

Ventana al porvenir de tu mañana

Imágenes de musa enamorada

con sus tiernas ganas de desvestirse y dejar de ser blanca.

Sin tema posible, sin orden preciso

sólo el sueño de escribir lo impensable…

y que comulgue contigo.

Plantar semilla en parajes desiertos

atrapar una frase fresca al vuelo

intentos inéditos proscritos del tiempo

gritar rebeldía en el camino cercenado

por la estupidez y el miedo.

Aludir alguna convocatoria otoñal

que pervive y resiste entre sombras

de experiencias y luces de nostalgia

del poeta exiliado de los sueños

y replicar la imagen de un soneto olvidado

porque las palabras no suelen ser oídas

y menos recordadas con provecho.

¿Qué hacer con éste anhelo?

¿Quién volverá con un puñado de fuego?

¿Dónde desemboca el vaivén del recuerdo?

¿Cómo mitigar la ausencia, sin duelo?

¿Cuánto durará el sostén del intento?

¿Cuándo volveras por mi sendero?

Tengo el impulso de escribir en tu cuerpo

los más tiernos vocablos y, que se hagan verso.

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En pos de la inspiración

 

img_0132.jpgHe invadido territorios ajenos,

bordeado fronteras infranqueables,

explorado paisajes de ensimismamiento,

hurgado huellas indelebles de manuscritos notorios,

he buscado en el espejo de la poesía admirable,

reclamado al intelecto su prolongada sequía,

he tomado distancia para tener una perspectiva distinta,

intentado procesos reflexivos conservadores y radicales,

buscado en la espléndida vida y el vaticinio del feroz futuro,

he excavado hondo en lo que entiendo por alma,

pero hoy harto de mi búsqueda, solo y a ras de suelo

con mi hambre y la maltratada soledad,

pido asilo a gritos en la palabra prójima,

y pretendo refugio en la bendición de la benévola luz que prodiga tu cuerpo desnudo.

Rubén Ahumada Alvarado

Certidumbre de solitarios

Siempre he tenido la certidumbre

que en la más profunda de las soledades 

cuando el alma esté agobiadamente ahíta

y el cuerpo maltrecho de tanto desamparo

cuando los prójimos pasen ausentes de mi presencia

y mis pies-anclas, que besan las olas tristes

sean próximos de las raíces que ya no arraigan 

cuando aún el viento ignore mis cansados pasos

la luz del sol traspase mi desgastada sombra

y ya no haya un pájaro que se pose en mi hombro

ni un perro que olisqueé y lama mis manos

Llegará la infalible luz de tus ojos sabios

colmando el entorno marchito y turbio

acompañada de tus pasos cadenciosos

con tu voz pintando de esperanza el aire

tomarás mis manos para caminar callados

como recordando las largas caminatas-surco

dedicadas a la necesidad de estar más tiempo juntos

y acumulando la dicha del beso que no se atrevía 

hasta que un día nos sorprendió la vida

y no tu vimos más refugio que nuestros brazos

ni más calor que nuestros cuerpos

ni más deseo que el guardado por años

hasta que llegara el corazón-espejo

y se viera sin miedo en otros labios

y se oyera comprendido en otro pecho  

y se sintiera cobijado en otra manos

se desató la lluvia contenida por siglos

se enfiestó el cielo que se caía de rayos

avisando al mundo que se habían encontrado

con sus certidumbres, dos solitarios.IMG_2433

Aleteo de pájaros

Me hice a la soledad como a mis huesos
como quien depende de sus pertrechos
en comunicación íntima y sin quebrantos
busqué su calor y su abrazo sin desgano
 
Encontré respuesta y sosiego a las dudas
en su estela de luz que seguían mis pasos
y se convertía infalible en todas las curas
que cobijó los días que morían de fracaso
 
Liberando de hiel, sal y abrojos; el canto
mitigó las penas y desterró los enfados
que traían consigo la rutina y su calvario
 
Pobló mi piel deshabitada, sin resabios
dejándome el amor al tacto de sus labios
y un verso (in)fiel que aletea como pájaro.
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Fragmentos

Ante el desasosiego, siempre te busco

en la páginas  crudas de lo que no entiendo.

Entre la disolución y la permanencia

me basta guardar un beso de recuerdo.

Contra las afirmaciones que no tengo

las palabras te buscan en la sobra de Eros.

Con la duda desesperada llega el miedo

con su amasijo de preguntas y recelo.

Junto al no me olvides van el temor  y el celo

pero encima; siempre, está la vida infalible

con las incomprensibles variantes de su fuego

con las infinitas posibilidades de expresarse

de manera humilde, cálida e inconfundible

sin capítulos abruptos de locura

ni desplantes de coherencia obvia

con la calidez de su inefable presencia

que nos invade los sentidos ciegos; y,

nos colma de signos que no vemos;

fragmentos, destellos, roces, rachas, soplos,

que nunca volverán ni detendrán el tiempo.IMG_1852

 

 

 

 

Urdimbres

IMG_1630“Dixeron que antiguamente se fue la verdad al cielo”                                                                               LOPE DE VEGA.

Hay urdimbres que tejen luces y utopías

vértigos que el alma propaga con claridades,

la esperanza agazapada busca resquicio en la desolación

se empeñan los sueños a renacer entre despojos

los agravios se inflaman como fuego al viento.

Seres torpes y ególatras se afincaron en la senda de la razón,

intrusos profanaron la claridad de los principios

y salvajemente invadieron la llanura de la luz

donde mis pies-arados besan las piedras inmutables

mis dedos heridos plantan semillas y consuelos

y las palabras taciturnas se lamen las heridas.

Hordas de ángeles pueblan de árboles los llanos yermos

señalan sendas con rumbo claro

y exhalan suspiros que limpian el aire

de nubes turbias, lluvias ácidas y asideros amargos

para que regrese la verdad del cielo con un dejo de poesía

y el ineludible destello que irradia tu ser

con el que pueblas la vida de luz.

En alas del insomnio

IMG_0224Celador de la noche y de la niebla

cuéntame que hay detrás del horizonte

llévame donde habitan las estrellas

préstame las alas de los dioses

deja que descubra la piel del aire

y la libertad de los pájaros siderales.

Abandona los insomnios de plomo

en los agujeros de los sueños líquidos

y convida a las musas del prólogo

que despertó en galaxias del olvido

sin nosotros y con los sueños en éxodo

para que nada contenga el vertedor de vida

que llega con las palabras libres

pariendo versos sublevados de la forma

insumisos y divorciados de ismos y de ístas

insurrectos como aliento de poesía

que puebla la vida fecunda y anónima.

 

Escribiendo en los muros

IMG_3011 No acepto que nuestros brazos tristes

no sepan unir lo que está roto

que nuestros ojos secos no sepan mirar lo mismo

y que los huesos lánguidos y amorosos

no sientan la piel que un día fue la senda

camino abierto a un corazón harto de latir.

No concibo como nuestros labios dejaron de beber del otro

los vocablos más tiernos que se hacían verso

a veces duele cuando tengo que llorar por nosotros

y no tengo un río limpio para lavar mi culpa.

La mar golpea como si las olas fueran acicates

grita para que veamos la ternura del agua y la verdad del sol.

Si mi corazón no estuviera indispuesto aprendería

y no tendría miedo al desasosiego y al desamparo

haría acopio de las palabras que se quedaron en el olvido

hasta hacer un amasijo que alimentara como trigo

y celebraría que los pájaros volvieran del exilio a sus nidos

batiendo vigorosos las alas sin el temor oscuro.

Aquí estoy humilde y dispuesto a mostrar mis abismos

vacío y desnudo, mordiendo el dolor y escribiendo en los muros.

 

 

Con las Alas Rotas

IMG_1658“Primavera con la esquina rota”

(Mario Benedetti)

 

El consuelo del criterio subjetivo

para no debatirse entre fracasos

y continuar la vida con su sino

 

Paso a paso voy por el camino

buscando el sentido de las cosas

al amparo de la tarde por testigo

 

Una gota horada el corazón de roca

palpitaciones agitadas y sin destino

esfuerzo de la sangre que se aloca

 

Al espanto de la noche que concibo

con sus garras y colmillos incisivos

lo enfrento sin temor a la derrota

 

Con el dolor de los puños abatidos

que se postran a la vera del olvido

buscándole la esquina  a la pelota

 

En el paraje del miedo sin cotas

habita el desespero y el desatino

por salvar la cordura que se agota

 

Crepitaciones del fuego clandestino

que arde abandonado en el camino

de una “Primavera con la esquina rota”.